Unidad 9 El lenguaje. Trastornos del lenguaje
Introducción
Los trastornos del
lenguaje configuran un grupo muy heterogéneo de alteraciones en el desarrollo o
adquiridas, caracterizadas principalmente por déficit en la comprensión,
producción y uso del lenguaje. Este término engloba un amplio grupo de
patologías muy diversas en relación con su origen, evolución y, por tanto, con
diferente tratamiento y pronóstico
Existen numerosos
protocolos de abordaje multidisciplinar que incluyen a pediatra, neuropediatra,
psicólogo, logopeda y educadores, y que permiten descartar inicialmente procesos
intercurrentes o crónicos que influyan en el desarrollo del lenguaje (Fig. 1).
En este capítulo se van a abordar los trastornos del
lenguaje en tres apartados fundamentales.
En primer lugar, se exponen las características
evolutivas del lenguaje normal desde los primeros meses de vida hasta la
adolescencia (Tabla I), y se describen las distintas dimensiones del lenguaje y
la expresividad clínica de su alteración. En un segundo apartado, se explican
las clasificaciones más utilizadas en la codificación de los trastornos del
habla y del lenguaje. Y, en un tercer apartado, se desarrollan de forma
específica algunos de los trastornos más relevantes
El lenguaje, ¿qué es?
El lenguaje es un
código o sistema de signos para conocer y representar la realidad y para los
intercambios comunicativos. Incluye dos dimensiones: la estructural o formal,
que hace referencia a la fonología, morfología y sintaxis; y la dimensión
funcional, que implica al uso cognitivo o semántico (extraer el significado de
lo hablado) y al uso pragmático (poner en contexto). Dentro de estas
dimensiones, podemos distinguir los procesos de comprensión (descodificación o
recepción) y expresión (codificación).
Es fundamental
entender estos conceptos. En un trastorno del lenguaje puede existir una
alteración de la parte formal, como la pronunciación, pero en otro puede implicar
a la capacidad de extraer el significado de una frase en un contexto social
determinado en ausencia de trastornos de la pronunciación, simulando un
autismo. Asimismo, el lenguaje alterado puede afectar a la expresión solamente,
o también a la comprensión. Por tanto, todas estas vertientes del lenguaje
deben ser evaluadas en su conjunto y teniendo en cuenta la edad del niño, su
entorno sociocultural, su capacidad intelectual y de aprendizaje social, motor
y cognitivo.
Aspectos
funcionales del lenguaje
Uso cognitivo o semántico
El significado o
representación de los mensajes producidos es la semántica. En lo receptivo, es
extraer el significado a través del código lingüístico, y en lo expresivo, es
la selección del vocabulario más adecuado dependiendo de lo que se quiera
comunicar. Esta función asienta sobre
las dos regiones témporo-parietales. Los niños con dificultades en este
área presentan problemas de perseveración verbal porque no logran percibir o
expresar una idea, y entonces la información parece redundante e innecesaria.
Su discurso contiene pausas, escasa coherencia porque emplea pocos adjetivos,
adverbios, conjunciones y preposiciones. Se puede comprobar cuando se le pide
que formule una demanda o emita un mensaje complejo.
Uso pragmático
La pragmática tiene
que ver con la organización del discurso en una conversación según los
requerimientos de la relación entre las personas que hablan (el tipo de
lenguaje que conviene en cada caso). También tiene que ver con la capacidad de
identificar el contexto de una conversación y darle sentido; y con la intención
de comunicar y adaptarse al interlocutor. Esta función del lenguaje se asienta
en la región perisilviana del lóbulo
temporal derecho. El niño con afectación de esta dimensión no presenta
problemas fonológicos o lexicales relevantes, pero tiene dificultades para
construir frases, que son poco elaboradas, estereotipadas, de escasa coherencia
e inapropiadas al contexto, con significado literal y sin comprensión de
ironías.
El desarrollo del
lenguaje puede venir retrasado en el 10-14% de los niños menores de 6 años. De
estos, dos terceras partes corresponden a retraso articulatorio y retraso
simple del lenguaje, que presentarán una remisión espontánea o tras mínima
terapia logopédica durante la etapa preescolar. Entonces, a partir de la etapa
escolar, queda un 4% de niños con patología del lenguaje de naturaleza diversa.
TRASTORNOS DEL
LENGUAJE:
A) DEBIDOS A ALTERACIONES DEL SISTEMA NERVIOSO
Debidas a
derrames o infartos cerebrales, falta de oxígeno, infecciones o debido a
traumatismos. Algunos transtornos del lenguaje son:
1) Afasia: Incapacidad para usar
el lenguaje debida a una lesión cerebral localizada. Produce alteraciones en la
lectura y en la escritura. Existen dos tipos:
-Afasia motora (afasia de Broca), clara
incapacidad para hablar a pesar de que se entienda perfectamente el lenguaje
- Afasia sensorial (afasia de Wernicke), incapacidad
para comprender el significado de las palabras o su asociación con objetos.
2) Alexia o ceguera verbal: Lee pero no
comprende, puesto que las palabras carecen de significado.
3) Disartria: Dificultad de
habla asociada a trastornos del tono y del movimiento de los músculos que
controlan la articulación. Característica del Parkinson o de intoxicaciones
alcohólicas.
B) DEBIDOS A
ALTERACIONES FUNCIONALES
1) Dislexia: Se caracteriza por la confusión (lectora, gráfica o fonadora) de una consonante por otra y por la inversión de sílabas o palabras, que dificulta encontrar en ellas el significado.
2) Dislalia: Etimológicamente significa hablar mal o con dificultad, y supone la articulación errónea de fonemas, sílabas o palabras.
3) Discalculia: Se caracteriza por las dificultades en el aprendizaje numérico y en la realización de operaciones aritméticas sencillas.
4) Disfemia: O tartamudez. Consiste en una alteración del ritmo y la fluidez del habla, al bloquear el discurso en el inicio o repetir sílabas al principio de la palabra. Puede empeorar en situaciones de ansiedad o estrés.
5) Parafasia: Consiste en la producción de sílabas, palabras o frases sin sentido en el esfuerzo por hablar. A menudo distorsionan la palabra que quieren decir o dicen una palabra diferente.
TRASTORNOS
PSICOLINGÜÍSTICOS
Trastornos del espectro autista
Las alteraciones de la
comunicación constituyen uno de los rasgos más importantes del trastorno
autista. Las dificultades en el lenguaje es el síntoma más llamativo y el
motivo de consulta inicial más habitual. Debe existir una alteración
cualitativa de la comunicación manifestada, al menos, por una de las siguientes
características: retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no
acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación,
tales como gestos o mímica); en sujetos con un habla adecuada, alteración
importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros;
utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrásico;
o ausencia de juego realista espontáneo, variado o de juego imitativo social
propio del nivel de desarrollo.
Existe una deficiente
utilización del gesto de señalar y de contacto. Hay una escasa coordinación
entre el contacto ocular con los gestos y las acciones. En algunos niños, el
desarrollo del lenguaje verbal puede ser cuantitativamente rico, pero con
defectos cualitativos en los aspectos semántico y pragmático. Cuando hay
déficit cuantitativo, puede haber ecolalias (repetición de sonidos o palabras
sin función comunicativa), palabras sueltas y, en los casos más severos,
ausencia de lenguaje expresivo.
Trastorno de Asperger
Son niños (más
frecuente en varones) con un desarrollo del lenguaje formal temprano y
completo, una capacidad intelectual normal o alta, pero con torpeza motora,
dificultades en la interacción social y en los patrones de comportamiento. El
tono de voz es monocorde, robotizado, el discurso es pedante y no se acompaña
de gesticulaciones ni de contacto ocular. Tienen dificultad para comprender y
procesar ironías y bromas del lenguaje coloquial, y se muestran obsesivos con
temas de interés restringido y extravagante, como planetas, castillos, mapas,
coches… y acumulan gran cantidad de información sobre ese tema concreto. Es
frecuente que exista un retraso diagnóstico de estos niños, ya que pasan por
inteligentes con un carácter retraído y peculiar, y con frecuencia alguno de
los padres o familiares tiene unos rasgos clínicos similares. El diagnóstico es
importante, porque son niños con interés en las relaciones personales pero con
una gran dificultad en la calidad y cantidad de esa interacción, y pueden
complicarse con fracaso escolar y depresión. Precisan un abordaje
multidisciplinar y psicoterapia. Con frecuencia, asocian déficit de atención y
se pueden beneficiar de la toma de metilfenidato o atomoxetina.
Mutismo
selectivo
Es una incapacidad
persistente para hablar en situaciones sociales específicas en las que se
espera que hable (por ejemplo, en la escuela o con ciertos familiares), a pesar
de hacerlo en otras situaciones. Esto interfiere en el rendimiento escolar y en
la socialización.
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