Partes
del cerebro humano
(y
funciones)
¿Cuáles
son las regiones y áreas del cerebro y qué función tiene cada una de ellas?
El encéfalo humano ha sido descrito como
el sistema más complejo del universo conocido,
y no sin razón.
Está compuesto por un entramado de glía, neuronas y vías nerviosas y es la parte más
importante del Sistema Nervioso Central, pero su intrincada estructura y
funcionamiento no significa que no podamos hacer una clasificación de las
principales partes del cerebro.
1. Principales
partes del encéfalo
En los seres
humanos, el encéfalo o cerebro es la parte del Sistema Nervioso Central
que está ubicada al final de la médula espinal, dentro del cráneo. Es, en definitiva, el órgano
gracias al cual podemos realizar las operaciones mentales más complejas y tener
consciencia, es decir, sentido del yo.
Justamente por eso dentro del encéfalo hay una gran cantidad de estructuras
trabajando conjuntamente a una gran velocidad, hecho que hace que el
funcionamiento del cerebro sea, aún a día de hoy, un misterio en muchos de sus
aspectos.
Para empezar a entender lo que sabemos acerca de esta
compleja maquinaria, es indispensable conocer las partes del encéfalo, es decir, el modo en el que
las estructuras que lo componen pueden ser clasificadas. Una buena manera de
clasificar por encima las diferentes partes del cerebro puede ser atendiendo a
las distintas formaciones que se van formando dentro de la cabeza de un embrión
humano. Son un total de tres estructuras.
Yendo más al detalle, podemos pararnos a ver los
distintos componentes del encéfalo en los seres humanos completamente
desarrollados. Es en este conjunto de órganos donde encontramos todas aquellas
partes del cerebro que definen el modo de funcionamiento de nuestra
mente.
2.1. Telencéfalo
El telencéfalo es la parte del cerebro que es más
fácil de ver a simple vista, ya que ocupa la mayor parte de la superficie del
encéfalo. Sus
componentes son la corteza cerebral, los ganglios basales y el sistema límbico.
2.1.1. Corteza
cerebral
La corteza (o córtex) cerebral es la parte del cerebro
que es rugosa y llena de pliegues.
Cubre por encima el resto del encéfalo, y es el área en la que se integra la
información necesaria para llevar a cabo los procesos mentales más complejos,
ya que la información que llega a esta región ya ha sido procesada parcialmente
por otras estructuras del cerebro. El córtex está dividido en dos hemisferios cerebrales que son casi
simétricos a simple vista, aunque a escala microscópica son muy diferentes.
Además, cada
hemisferio está compuesto por varios lóbulos del cerebro, cada uno de los
cuales está más involucrado en ciertos procesos mentales. Los lóbulos del
cerebro son 4:
·
Lóbulo frontal: Sobre los ojos. Lleva a
cabo funciones ejecutivas como la cognición (abstracción) y la toma de
decisiones: memoria, planificación y selección de objetivos.
·
Lóbulo occipital: Parte del cerebro más
cercana a la nuca. Realiza funciones ejecutivas y deliberadas. Procesa la
información visual y con ella nos permite captar el movimiento, la posición y
la localización de los que vemos.
·
Lóbulo temporal: Situado en el lateral
inferior del encéfalo, a la altura de los oídos. Región cerebral fundamental
para habilidades como el habla o la percepción auditiva, además vinculado con
la afectividad y el reconocimiento.
2.1.2. Ganglios
basales
El segundo componente del telencéfalo es el conjunto
formado por los ganglios basales.
Estos son un grupo de
estructuras situadas por debajo de la corteza cerebral y distribuidos de
forma simétrica bajo cada uno de los hemisferios. Los ganglios basales son el
globo pálido, el putamen y el núcleo caudado, que se ven complementados por una
región a la que se conoce como sustancia negra.
Los ganglios
basales son las partes del cerebro que nos permiten realizar movimientos
relativamente complejos y precisos de manera fácil y casi automática: escribir,
hablar, modificar nuestras expresiones faciales de manera voluntaria, etc. Por lo tanto, monitorizan de manera semiautomática el
modo en el que realizamos cadenas de movimientos que ya hemos practicado antes
muchas veces hasta llegar a dominarlos, y a la vez nos permiten aprenderlos
bien, entre otras funciones.
2.1.3. Sistema
límbico
El sistema límbico es un conjunto de estructuras
encefálicas cuyos límites son bastante difusos, ya que se mezcla con muchas partes del cerebro
diferentes. Sus funciones están relacionadas con la aparición y regulación de
las emociones y de las respuestas corporales más allá de la cabeza que las
acompañan. Es por eso que a
veces se le considera "el cerebro emocional" en contraposición al
"cerebro racional" que correspondería a las zonas ocupadas por la corteza
cerebral (y especialmente el lóbulo frontal).
Sin
embargo, ni el sistema límbico ni el córtex pueden funcionar bien de
manera independiente, y por lo tanto esta distinción entre zonas racionales
y emocionales resulta muy artificial, y más teniendo en cuenta que no somos tan
racionales como podría parecer.
2.1.4.
Hipocampo
El hipocampo es
una estructura alargada situada en la parte interna de los lóbulos temporales, una de las regiones de la corteza cerebral más
antiguas, presentes en las formas de mamíferos más antiguas. Su función está relacionada con
el almacenamiento y la recuperación de recuerdos, el aprendizaje y la
navegación espacial.
2.1.5. Amígdala
La amígdala cerebral es un conjunto
de neuronas que se agrupan en la cara interna del lóbulo temporal de cada uno de los hemisferios.
Es decir, que al igual de lo que ocurre con el hipocampo, es una de esas
partes del cerebro que se encuentran por duplicado en cada cerebro humano,
habiendo una en cada mitad (izquierda y derecha) del encéfalo.
La amígdala
cerebral forma parte del sistema límbico, y es una de las estructuras cerebrales que tienen
más importancia a la hora de relacionar estados emocionales con situaciones que
vivimos; es por eso que juega
un papel clave en los procesos mentales relacionados con la memoria emocional y los aprendizajes vinculados a esta, que son
muy importantes. A fin de cuentas, saber con qué
emociones están emparejada cada tipo de estímulo o experiencia hace que
adoptemos una actitud ante ellas y nos decantemos por unas posibles reacciones
y no otras.
2.2. Diencéfalo
El diencéfalo es la segunda gran estructura y está
situado justo debajo del telencéfalo,
en las profundidades del Sistema Nervioso Central. Las partes del cerebro que componen el diencéfalo
son básicamente el tálamo y el hipotálamo.
2.2.1. Tálamo
Es la parte más grande del diencéfalo, y es el núcleo en el que se integra
por primera vez toda la información que nos llega a través de los sentidos (a
excepción del olfato, que llega al cerebro directamente a
través del bulbo olfatorio de cada hemisferio cerebral). El tálamo manda esta
información a áreas del cerebro más altas, para que allí se siga procesando la
información que ha empezado a sintetizarse en él, y además es capaz de hacer posible que el
Sistema Nervioso Autónomo reaccione rápidamente ante estímulos que pueden
significar la presencia de un peligro.
2.2.2. Hipotálamo
El hipotálamo está situado justo
debajo del tálamo, y se encarga principalmente de hacer que todo el organismo
se encuentre constantemente en un estado de homeostasis, es decir, en
equilibrio en todos los sentidos: temperatura corporal, niveles de hormonas en
sangre, ritmo de la respiración, etc.
Además, gracias a su capacidad para hacer que
diferentes glándulas del cuerpo segreguen hormonas, nos induce a estados más o
menos altos de estrés y activación general dependiendo de lo que esté
ocurriendo en otras partes del cerebro. También es la estructura responsable de la aparición del
estado de sed y hambre.
2.3. Tronco
del encéfalo
El tronco del
encéfalo, o tallo cerebral, es la parte del encéfalo que está más directamente
conectada con la médula espinal,
y también es la encargada de realizar las tareas básicas de mantenimiento
de las funciones vitales como la respiración involuntaria o el ritmo cardíaco.
Está formado por las partes que evolucionan a partir del mesencéfalo y el
rombencéfalo. Sus partes son las siguientes.
2.3.1. Mesencéfalo
El mesencéfalo es la parte del tronco del encéfalo que
queda justo debajo del diencéfalo.
Se encarga de comunicar el tallo cerebral con las estructuras superiores y
viceversa, y también interviene en el mantenimiento de procesos automáticos que
nos permiten sobrevivir. Se divide en el tectum y el tegmentum.
2.3.2. Protuberancia
También se conoce a esta estructura como puente de
Varolio o puente troncoencefálico.
Está situada justo debajo del mesencéfalo.
2.3.3. Bulbo
raquídeo
Es la parte inferior del tronco encefálico, y sus funciones son muy parecidas a las de las otras
dos estructuras de esta parte del encéfalo. Además, es el enlace entre el
encéfalo y la médula espinal. En el bulbo raquídeo se encuentra una parte conocida como la decusación
de las pirámides, que es donde los fajos de fibras nerviosas de los dos
hemicampos (las mitades izquierdas y derechas del cuerpo humano) se
entrecruzan para pasar de un lado a otro; esto explica por qué el hemisferio
derecho se encarga de procesar información de la mano izquierda mientras que el
izquierdo se encarga de la otra, por ejemplo.
2.4. Cerebelo
Junto al bulbo raquídeo y la protuberancia, el
cerebelo es la tercera gran estructura.
Además, el cerebelo y la protuberancia forman parte de una región llamada
metencéfalo.
El cerebelo es
una de las partes del cerebro con una mayor concentración de neuronas y entre
sus muchas funciones la más estudiada es la regulación y monitorización de
movimientos complejos que requieren una cierta
coordinación. También tiene un papel en el mantenimiento del equilibrio al
estar de pie y caminar.



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